Hoy después de tener un largo día y de tener a mi esposo con bastante trabajo y llegando tarde por ese motivo, avanzada la tarde colapsé en llanto. Estaba sentada frente al televisor intentando ver, lo que parecía ser uno de los ultimos capitulos de una teleserie que nunca seguí, pero que ví unas dos veces en el principio. Como las teleseries no avanzan mucho y la trama es la misma me llamaba la atención ahora ver el final de aquel conflicto que conocí en un comienzo, y repentinamente después de continuas interrupciones atendiendo a mis niños jugueteando con una larga caja de carton, (mi niña tiene 1 año y medio y mi hijo de 3), repentinamente mi hijo me golpeó sin querer entre sus jugueteos por estar cerca de mamá. Apagué el televisor me fui a la habitación y me tiré en la cama a llorar. A llorar porque no podía ver una cosa tranquila para mí. No estaba enojada con mis niños, sólo tenía pena. Mi hijo se acercó con lentitud "sana sana potito nana" , él asumía que lloraba por el golpe, yo lloraba por tener que ocuparme de ellos todo el tiempo sin reposo para mí.
Comparto la ocasión sencillamente porque creo que a pesar de que este día fue ocupado, poco lo ocupé realmente en mis niños y en mí, en el sentido de disfrutar realmente y con pasión, con real sentimiento el ser madre. Limpié la casa con prolijidad hasta cansarme, salí a ver una amiga que me había invitado y no veía hace muco tiempo, quien tiene 2 niñitos de edad parecida y compartimos un almuerzo exquisito, volvimos a casa durmieron, yo atendía a los maestros que instalaban artefactos electrónicos. En la tarde si disfrutamos la cena juntos, reímos, y luego vino el momento de descanso para mí que no pude disfrutar x atenderlos a ellos y me sentí frustrada. Pero esta experiencia me sirvió para preguntarme, ¿qué es lo que deseo en mi corazón, donde está mi corazón, está con mis hijos? ¿quiero disfrutar de ser madre? ¿quiero vivir con pasión el momento que elegí vivir? ¿o mi corazón está en otra parte? ¿Deseo hacer tanto más otras cosas que compartir con mis chicos, qué deseo en verdad? porque observo como si me intentara cada vez que puedo deshacerme de ellos de algún modo? y lo digo sin culpa porque los amo demasiado, pero así observo mi conducta en ocasiones.
De verdad la vida nos pide equilibrio para vivirla mejor, pero hoy no obstante sé que los equilibrios son importantes y los momentos de descanso necesarios y apreciados y que necesito mucho de eso en m i vida, quiero referirme a
disfrutar la maternidad. Disfrutarla tanto que cuando no queramos compartir con ellos sea tan normal e irrelevante porque ellos y tu misma, uno misma está llena , satisfecha de la entrega mutua y naturalmente se buscarán los momentos de retiro y separación. Ellos juegan solos, uno hace otra cosa, etc.
Y en esa meditación y reflexión estoy, en una búsqueda interna que me lleve a disfrutar de la maternidad como lo más relevante, más llenador que pueda existir en mi vida en estos momentos y no como la serie de deberes que tengo que llevar a cabo cada día, o sacarlos a pasear como se pasea a un perrito para satisfacer sus necesidades aunque sea duro de decirlo así, pero para darme a entender. He sacrificado mucho para ESTAR CON ELLOS, y deseo sinceramente lograr ESTAR CON ELLOS, eso para mi es DISFRUTAR DE LA MATERNIDAD y no llevarla con pena como una carga , con el pesar de quien ve lo que no tiene y deja de ver lo que SI TIENE. Que maravilla es tener a un hijo y tan cerquita. Los instantes de gozo de cariñito que me llenan el alma y se dan de momentitos. Hay mucho que deseo, pero esta en el deber ser, y quiero
comenzar más a sentir a guiarme por eso, buscar amarlos de verdad y
de verdad disfrutar de su compañía. Quiero hacer de ellos la principal misión de mi vida en este momento y dedicarles a ellos mi ser completo.
Hoy es mi deseo, mi inquietud, no quiero llorar x lo que me toca, quiero ser feliz por lo que me toca, y más porque yo lo elijo así y sentirme agradecida pero no desde el deber ser sino del verdadero sentirse feliz.
Paola